ELENA CARAT LLEVA EL ROCK ALTERNATIVO DE AUTOR A UNA NUEVA DIMENSIÓN EN SU SEGUNDO ÁLBUM

«Mi deseo es transparente» es el segundo álbum de Elena Carat, en el que expande los límites del rock alternativo más melódico y melancólico
En una zona autónoma sónica a medio camino entre la melancolía y la descarga de ruido, entre la frontalidad y la delicadeza, entre la vis más cósmica y las letras más terrenales, Elena Carat encuentra grietas que alumbra con una luz brillante y opaca a la vez en «Mi deseo es transparente», su iluminado segundo álbum.
Tres años después de «Madrugada», el que fuera su álbum de debut; la artista regresa con «Mi deseo es transparente», un segundo ejercicio discográfico en el que da un paso adelante, serpenteando entre la vis más plural del rock alternativo de autor: por momentos más cerca del shoegaze, en otros del dreampop, la new wave o el rock oscuro más melódico.
Con un marco de referencias que nos pueden llevar desde Cigarettes After Sex a Mazzy Star, Beach House o Christina Rosenvinge, pero también donde cabe la fiereza de PJ Harvey, Patti Smith o Cat Power; Elena Carat firma un repertorio absolutamente brillante, que ha grabado y producido junto a David Baldo (Repion, Russian Red, Carlangas, Aiko el grupo) en los últimos meses.
Brillando tanto cuando rebaja el tempo del rock alternativo como cuando inyecta sintetizadores burbujeantes para llevarnos a un sonido nuevaolero ultramelódico, o cuando funde y confunde las fronteras entre el shoegaze, el dreampop y el rock más eléctrico, Elena Carat acaba de publicar uno de los que está llamado a ser de los grandes álbumes de rock del año.
