PUBLICAN «DISONANCIA», SU NUEVO DISCO
Han tenido que pasar hasta cinco años desde su celebrado “Espacios Infinitos”, pero ya está aquí el nuevo trabajo de Lori Meyers, un LP que certifica la evolución de la banda.
El octavo álbum de estudio de los granadinos lleva por título «DISONANCIA» e incluye los magníficos singles que ya habían adelantado, “EN LO TOTAL”, «MALAFOLLÁ» y «TUS AMIGOS».

Portada de «Disonancia», octavo álbum de la banda granadina.
«Cada disco tiene su época y su tiempo, algo que se tiene que representar también a nivel sonoro porque documenta la evolución del grupo», afirma Noni. Un hecho que se ha cumplido en toda la trayectoria de Lori Meyers y que vuelve a confirmar este (no) regreso de los granadinos.
Su nuevo LP lleva por título “DISONANCIA” y se ha publicado hoy mismo. Convertido en el octavo disco de estudio de la banda hasta el momento, llega a nuestros oídos cinco años después de su anterior esfuerzo, el muy celebrado “Espacios infinitos” (2021).
Y es que eso de tomarse las cosas con prisa nunca ha ido con ellos. Su objetivo siempre ha sido la búsqueda de una buena canción y encontrar las melodías es un proceso que en Lori Meyers se afronta de una manera artesanal, dedicándole el tiempo necesario.

Puede que esto suponga ir a la contra, en una época donde lo urgente manda, pero la banda jamás va a «obligarse a sacar material», ni mucho menos. De hecho, para Noni “DISONANCIA” es un disco «más natural en composición y letra», y ese flow se nota.
El grupo fue dejando pistas a lo largo de estos últimos meses, empezando por “EN LO TOTAL”, con su esencia melódica inconfundible, para continuar con su hit más granadino hasta la fecha, «MALAFOLLÁ», y finalizar con el tempo más moderado (aunque nada naíf, ojo) de «TUS AMIGOS».
Degustados estos singles, un oyente podría preguntarse si hay un elemento común en las nuevas canciones. «Sí, hay un hilo conductor», confiesa Noni, «y es que las compuse para un par de musas (sobre todo a una de ellas)». Musas, reconoce, que aunque encendieron la chispa no cree que vayan a escuchar el disco «o probablemente les importe». ¡Puro Lori!

Lori Meyers, en una fotografia de Carlos Ojeda Jiménez.
Se puede argumentar que en “DISONANCIA” Lori Meyers son reincidentes: ahí están para demostrarlo sus melodías inapelables, esas historias de rupturas que sirven como antídoto para el mal de amores y una facilidad tan suya para construir canciones que te agarran a la primera.
También, “DISONANCIA” son diez canciones con las que la banda continúa buscando nuevas formas de sonar a sí misma. Y para ello han contado con la producción de Ferran Gisbert, guitarrista y colaborador habitual de Alizzz. Banda y productor han trabajado codo con codo durante cerca de dos años hasta encontrar el lugar al que querían llevar estas canciones.
«A Ferran lo rapté durante un año y medio», especifica Noni, con el acuerdo de «hacer el disco desde cero, sin tocar el material que ya tenía en el ordenador». Se conocieron «criticando en un concierto» y de ahí se pasó a una amistad, algo «importante para poder trabajar de este modo».
El resultado de esta colaboración es que el joven productor ayudó a aportar una visión fresca para los nuevos temas, aunque siempre con la mente fijada en lo importante: «la referencia es Lori Meyers«. Nuevas maneras, mismo espíritu. Y es que los Lori nunca han sentido la menor necesidad de encajar de manera artificial.



Lori Meyers, en una fotografía de Carlos Ojeda Jiménez.
El título tampoco llega por casualidad. “Soledad elegida” y “disonancia emocional” son dos de los conceptos que están en el origen del universo visual de “DISONANCIA”. Para desarrollar la identidad del álbum, Noni trabajó junto al estudio Buenaventura a partir de estas dos ideas, buscando la manera de trasladarlas a un lenguaje gráfico propio.
El proceso llevó esos conceptos al terreno numérico: las palabras se tradujeron a código hexadecimal y sus valores se utilizaron después como coordenadas dentro de un cuadrante, convirtiendo dos ideas abstractas en el punto de partida de la composición visual del disco.
De ahí nació un juego de formas, posiciones y tensiones que ha recorrido toda la identidad de “DISONANCIA”, acompañando también a las distintas caras que la banda ha ido desvelando con sus adelantos. Un puzzle que, por supuesto, cobra total relevancia sosteniendo el disco en las manos en cualquiera de sus preciosas ediciones físicas, en vinilo o CD.