Entrevista a Nikki García
NIKKI GARCÍA
Entrevistamos a Nikki García, que recientemente ha estrenado disco: «Belleza y Terror«. Hablamos de su disco, al mismo tiempo nos deja entrever algo más de lo artístico, conocemos a una Nikki apasionada con su trabajo, amante de los animales, una persona reflexiva y con sentido del humor, que refleja en el disco, donde hay poco de Terror y si mucho de Belleza.
– Las personas tenemos que pasar por la ITV como los coches –
– Me siento como haciendo malabares con las dos manos y con los dos pies –

Nikki, acabas de estrenar disco. ¿Qué sensaciones tienes tras la publicación?
Estoy muy agotada, pero también muy liberada y satisfecha. Muy satisfecha porque creo que hemos hecho lo que queríamos hacer. Vamos, yo sin duda he hecho lo que quería hacer y creo que Francis White que me ha acompañado en todo este proceso está muy contento, muy orgulloso también del trabajo. Así que la satisfacción es plena y el agotamiento también proporcional.

«Belleza y terror» que da título al álbum, también es el primer tema, una breve intro del disco, una melodía dulce, donde al final la canción nos sorprende con un fuerte riff de guitarras.
Buscando, buscando en el terror la belleza. Siempre un poco pues eso buscando el lado bueno o o las cosas que podamos que pueda ser positivas en todo lo que nos trae la vida. Es un disco sobre todas las cosas que nos pueden pasar en la vida no hay nada muy excepcional . Yo creo que las cosas que yo he vivido han sido muy comunes a mucha otra gente de mi generación y de otras porque hay cosas muy universales. Y hay cosas que aunque nos den terror porque la vida tiene momentos de terror, momentos de perder a alguien o de perderse a uno mismo, pues siempre hay que intentar buscar la belleza y el disco va de eso y la primera canción lo resume un poco.
En «La mejor actriz» nos hablas de de lo que se aparenta, pero también de lo que es la realidad. ¿No todo es lo que lo que parece siempre verdad?
No, desde luego desde luego hay veces que que uno se ve interpretando un papel toda su vida, pues a veces por no molestar por no importunar al resto a veces incluso por no molestarse a sí mismo porque decirse la verdad es demasiado. Habla un poco de miedo. Es como asomarse a un precipicio y entonces nos construimos con mucha frecuencia una narrativa sobre nosotros mismos o sobre el mundo que no es la que es. Y tapar dolores, tapar experiencias, tapar recuerdos. El cerebro hace cosas muy extrañas para tapar cosas que no queremos recordar pero pero no hace que desaparezcan. Y «La mejor actriz» va de quitarse un poco la máscara para poder reconocerse bien, porque solo así uno es capaz de de seguir adelante curando heridas, no tapando, sino destapando y limpiando y y siguiendo adelante.
Has comentado antes que has trabajado con Francis White, al que podemos escuchar en «El vals de los cínicos» y en «La montaña» lo haces junto a Eva Villeta .¿Cómo han surgido estas colaboraciones?
Porque yo desde que sabía que me iba a producir Francis y se lo propuse, me dijo que sí, sabía que quería que cantáramos juntos. Y y lo de «Los cínicos» fue un poco casual, simplemente yo compuse esa canción, compuse la parte de vals de piano y voz y él la llevó completamente a ese lado donde donde acaba que es una especie de de gamberrada punky de la que estoy muy orgullosa porque hay el trabajo de los dos es estupendo, una simbiosis muy guay y entonces un día, habiendo ya grabado yo ya mis voces, me dijo «por cierto, he grabado unos coros que molaría que te grabaras los he añadido yo para que no se me olviden» y cuando yo los oí dije «hombre molaría dejar estos«. «No, pero tal», pero digo, «sí, sí, vamos a cantarla entre los dos, por lo menos grábate algunas frases y tal» y tampoco me costó mucho convencerle porque se apunta a todo es un tío majísimo y dijo «venga va» y entonces ya pues hicimos de eso una colaboración.
Y en «La montaña», que es la canción que canto con Eva Villeta, fue una cosa que se me ocurrió porque Eva es una amiga mía de la montaña precisamente , yo vivo la vida entre la ciudad y la montaña que ella pues es una amiga mía de allí ,que me ayuda a cuidar de mis animales que tengo allí . Con la que he compartido muchísimas experiencias de todo tipo muy bonitas y muy malas y muy terroríficas como es perder a los animales a los que quieres, porque el paso del tiempo es el que es y la muerte es ley de vida,. Cuando supe que quería dedicarle una canción a mi vida en la montaña, me enteré de que Eva, además de ser domadora de caballos y maestra de equitación de doma clásica (es una súper maestra ), me enteré de que cantaba y además muy bien. Entonces dije hombre, si voy a hacerle una canción a la montaña y resulta que gracias a Eva yo he vuelto a montar a caballo que hacía muchos años que no montaba, me encantaría que que gracias a este proyecto Eva volviera a cantar. Se lo ofrecí en un paseo, se emocionó mucho y me dijo que sí y me alegré mucho porque me encanta que Eva esté aquí. Me hacía mucha ilusión que estuviera en este disco que creo quedó muy lindo, es una cosa que compartimos las dos y así surgió.
«La mejor suerte», habla de planes sencillos, un café en el barrio, el paseo en julio buscando la sombra. Los planes sencillos son los mejores con las personas con las que deseas estar.
Sin duda sí, esa canción fíjate esa canción la escribí en verano por eso era julio y estábamos asadas de calor. Y la escribí porque pues una amiga mía recibió una noticia médica, pues no muy buena y nos tuvo con mucho miedo muchos meses, concretamente todo el verano que fue el comienzo de eso. Teníamos todo el verano por delante, no sabiendo muy bien qué iba a pasar, ella se iba haciendo pruebas y tal y entonces los planes eran pues pasear a las perras. Ella tuvo que pedir una baja, yo seguía trabajando pero tenía mucho menos volumen de trabajo por lo tanto mi plan era quedar con ella. Siempre me decía «no pues tú tendrás que trabajar» y yo siempre pensaba es que no tengo mejor plan que pasarlo contigo el tiempo donde sea, pues vamos a sacar al parque a las perras o cenamos por ahí si tienes energías. Uno de los días iba yo con la perra y la perra me tiró mucho muy fuerte de la correa y me tiró por toda una explanada en la que caí de culo y y mi amiga cuando yo la miré estaba descojonada de la risa y pensé, «bueno mira, tenemos esto, ¿sabes? estamos cagadas de miedo las dos, pero también tenemos esto» que es a lo que nos podemos agarrar ahora y de eso va la canción, de hacer planes sencillos mientras mientras cruzamos los dedos . Afortunadamente esa historia ha acabado todo lo bien que puede acabar y estoy muy contenta y queda ahí la canción para el recuerdo.
Describes exactamente con el título de la canción lo que nos quieres decir:»Oxígeno».
Sí, es que hay personas que con su sola presencia y sobre todo con su idea del sufrimiento, logran consumir todo el oxígeno de la habitación (esto no va por ninguna persona en concreto), simplemente un perfil de persona que me he ido encontrando que puede ser lo que sea, pues una pareja, una amiga, un un familiar, un compañero de trabajo, un jefe… y cuando te pones a hablar con ellas es el yo, yo, yo y que cuando hay un conflicto es curioso porque no se responsabilizan en absoluto y de qué pueden hacer qué están haciendo ellos para para que el otro se sienta mal solamente se fijan en cómo se sienten ellos. Y cuando ya me he encontrado con varios perfiles así, como que los identificas más deprisa, pero al principio madre mía, hay seres humanos que son realmente vórtices de de toda tu energía y de todo tu bienestar. Pues quise escribir una canción sobre eso y además me gusta porque Fran como siempre hace todo el ambiente, toda la atmósfera del tema está muy acorde, hay una atmósfera bastante asfixiante y le pedí además que me la dejara cantar como hasta casi quedarme sin aire. que me dejara luego coger aire de golpe. Hasta cada detalle está muy medido en ese sentido.

En «11 de noviembre» entendemos que trata sobre la nostalgia y al mismo tiempo un aprendizaje.
Igual que te digo mira que hay personas que a veces consumen todo el oxígeno de la habitación y no se dan cuenta , siempre hay que hacer un ejercicio de intentar identificar cuándo puedes estar tú consumiendo el oxígeno de otro, y cuándo puedes estar tú teniendo comportamientos o formas que no proceden porque que que una persona decida que ya no que te deja, sea una pareja, una amiga o lo que sea. Las personas tenemos que pasar por la ITV como los coches. Así de cara a las siguientes relaciones uno tiene que revisarse, saber cuándo ha podido meter la pata, cuándo no ha dejado crecer a la otra persona estando a su lado y «11 de noviembre» es eso, un aprendizaje, un acto de responsabilizarse de uno mismo.

En «Oxígeno» dices que no va por nadie en particular, ¿y en «Rabia»?
Sí, es un perfil de persona que me he encontrado con mucha frecuencia en sobre todo en terrenos artísticos. Y que me ha mermado mucho la confianza porque he visto comportamientos absolutamente nefastos en adultos, comportamientos muy infantiles y nefastos, pero en el mundo adulto, cosa que no deja de sorprenderme porque asumes que todo el mundo se va a comportar como un adulto y resulta que no. Quehay personas de 50 y de 60 años que tienen rabietas y que hacen cosas como los niños más maleducados con un ego y un narcisismo exacerbado que les impide comportarse como personas normales y adultos funcionales. Cuando haces cosas que llaman la atención es para bien y para mal. Y he visto una respuesta muy positiva por parte del público o por parte de algunos compañeros y también una respuesta nefasta por parte de otras personas y han sido procesos muy asquerosos que me ha costado mucho asimilar porque no es mi manera de funcionar. Va dedicada a esas personas desde luego.

En «Oxford» cambias al inglés. Un sitio donde estudiaste y que te dejó huella, además musicalmente nos recuerda ligeramente al folk norteaméricano.
Sí, estudié allí un año, Y sin duda, Oxford donde caí un poco de manera casi casual , porque fue donde me podían mandar en la oficina de Relaciones internacionales con una beca que yo pedí y no fue una cosa que persiguiera durante mucho tiempo, sino que fue una cosa un poco fortuita y lo pasé fenomenal fue un año de disfrutar muchísimo, aprendí muchísimo, me abrí a otras cosas. Yo no conocía el sur de Estados Unidos, conozco muy bien el norte por familia y amigos, pero no conocía el sur. El sur es súper distinto al norte. Fue una incursión en la música country, folk ,en el gospel ,fue brutal y cambió mucho mi vida. Allí escuché gospel por primera vez en directo y luego cuando volví a España me obsesioné con buscar un coro de gospel en el que entrar, o sea que realmente me marcó un antes y un después ese año en Mississippi y lo recuerdo con muchísimo cariño y además es lo que dice la canción, una parte de mí siempre va a estar allí . La gente del sur es muy acogedora y me sentí querida la verdad. No se me olvidará nunca.
Aparte de la música, tienes tus otros trabajos, más el añadido de las redes sociales. ¿Consigues hallar un equilibrio?
A ver, no es un problema que tenga yo, es un problema que tenemos todos los autónomos y y por lo que sé de todos los autónomos que nos dedicamos a cosas artísticas. Igual todos en general es que no hay un goteo repartido o sea, cuando llueve es que diluvia entonces estoy que no llego a nada vamos llego a todo, pero un poco a costa de mi salud. Luego hay temporadas en las que estoy muy muy ociosa y encima me preocupa estar ociosa porque pienso que nunca más voy a tener trabajo, o sea que realmente llevo muchísimos años como autónoma y parece que no me termino de acostumbrar. Me siento como haciendo malabares con las dos manos y con los dos pies. Pero sigo prefiriendo esto , porque también he trabajado en oficina y tal. Igual llega un momento en el que me compensa la estabilidad Pero estoy un poco cansada porque siento que tengo que trabajar mucho mucho para que me compense. Soy relativamente joven y todavía tengo energía. El día que no tenga, pues veré qué les hago.

¿A qué grupos o artistas te hubiera gustado ver?
Pues mira, no pude ver a Jeff Buckley porque porque evidentemente bueno, de hecho creo que cuando lo descubrí, él ya llevaba años fallecido. Me habría encantado ver en directo a los Beach Boys y a los Beatles.
¿Cuál es tu cronología musical?
Lo primero que yo recuerdo son dos cosas, oír cantar tangos, boleros a mi padre con la guitarra. Y por otra parte, todo Disney, teatro musical vaya. Creo que empecé a ver películas de Disney muy jovencita de hecho ya cuando aprendí a hablar y aprendí a poner voces, lo primero que hacía era mutear las películas para poder poner yo las voces y cantar las canciones, que tiene todo que ver con mi trabajo actual. O sea, se explica muy bien que me dedique a esto porque yo ya lo estaba entrenando. Entonces hay una convivencia de esos tangos, pues eso pues Carlos Gardel, María Dolores Pradera, Los Panchos, todo esto que cantaba mi padre o que ponía en algún disco con toda la época Disney de los 90. En la preadolescencia, 11 años o 12, probablemente los Backstreet Boys y las Spice Girls y toda esta historia. Me metí de lleno en todo eso porque era lo que tocaba y luego en la adolescenciaempiezo a robar discos a mi hermana (risas). Y empiezo a descubrir cosas que no había oído nunca antes y descubro a Björk, que es lo primero que me viene a la cabeza. Y después de Björk empiezo a desarrollar un gusto brutal por todo lo que suena un poco a electrónica, por el trip-hop, me obsesiono con el «Mezzanine» de Massive Attack y lo pongo a todas horas todo el rato.
Descubro a Radiohead o sea, empiezo ya a descubrir la música se va a quedar conmigo en esa época cuando ya estoy como en plena adolescencia pues 14 años, 15 y ya un poquito más tarde como a los 16 o 17 ya ya descubro a Jeff Buckley. Empiezo a entrar un poco en el mundo del rock, pero tampoco te creas que me he metido muchísimo porque Jeff Buckley por ejemplo habría podido haberme llevado a Led Zeppelin y aunque lo he escuchado un poco por encima, no he entrado de lleno en Led Zeppelin o sea siempre me he quedado un poco en el lado más electrónico, más Radiohead, más Massive Attack, Imogen Heap me encanta. Ah, porque tenía un grupo que se llamaba Frou Frou. Y ahí descubro a Sia. Pero a la Sia de «Breathe Me», a la Sia de los primeros discos, del «Colour the Small One», del «Some People Have Real Problems», que ese ya es menos electrónico, ese es como más pop estándar, pero también me fascina y cuando escucho a Sia, la de «Breathe Me», pensé, fue la primera vez que pensé «si yo hago algún día algo musical finalmente es a esto a lo que me gustaría parecerme».
En la adolescencia escuché muchísimo rap. Tanto español como de fuera. Estaba obsesionada con un disco «The Best of Both Worlds», de Jay-Z y que me ponía día a día también y también escuchaba muchísimo R&B, que era el momento pues de Aaliyah, de las Destiny’s Child, muchísimo a Mariah Carey o sea realmente mucha mezcolanza de grandes voces que me han enseñado mucho, pues Mariah Carey, Whitney Houston, es Céline Dion también, que es música, pues de otro, pues como más de película pero aprendí mucho de ella.
¿A qué película o serie de televisión te hubiera gustado ponerle banda sonora?
Es que mis películas favoritas son en parte mis películas favoritas también por la banda sonora que ya tienen. Entonces es un poco es un poco tramposo porque claro, por ejemplo, a mí me flipa «La fuente» de Aronofsky, a, es mi película favorita, que es una rayada mental, pero que me fascina. También me gusta muchísimo Clint Mansell, que es el de la banda sonora, entonces ya no me imagino «La fuente» con ninguna otra banda sonora, s y lo mismo me pasa con «Gattaca» y que me parece que la banda sonora es de pues no sé si es de Michael Nyman o alguno de estos que es como uno de siempre. Sí, pero claro, no te sé responder porque me gustan precisamente por la mezcla de imágenes y de la banda que ya tiene. Entonces no sé, tendría que hacer de cero una peli para luego hacer la banda sonora, probablemente.
¿Nos podrías contar una anécdota?.
Una vez me llegó un ataque de pánico brutal, en un barete muy pequeño, era una especie de actuación común de muchas personas. Tengo que decir que que no siempre me he movido en los ambientes más sanos. El ambiente no era especialmente acogedor para mí y había una persona que me tenía como mucha ojeriza y tuvo ahí como una especie de enfrentamiento feo conmigo en el baño justo antes y que fíjate, no queriendo hacerlo, porque lo que hacía era como bueno, «si te va a salir bien, ¿no? Pero como todo se te da bien, no creo que estés nerviosa, ¿no?». O sea, como muy agresiva… pues salí al escenario y supongo que con eso en la cabeza me dio un ataque de pánico que se me quedaron congelados los dedos y me bajé del escenario sin tocar y además llamé al que entonces era mi compañero de grupo, Miguel Ángel Varela, que teníamos un grupo de americana juntos, se llamaba De la Sierra y le dije que mucho me temía que iba a tener que dejar el disco porque yo no sabía cantar, yo no sabía hacer nada, yo no yo no valía para esto y que por favor que lo comprendiera y también dijo, «pero no, eso que te ha pasado nos ha pasado a todos, no te preocupes» y yo, venga a llorar y venga a llorar en un banco de la calle. Yo no valgo para esto. Sí, sí, y entonces a partir de ese ataque de pánico absoluto que se me congelaron los dedos que no era capaz de tocar ,la verdad es que me cuesta mucho tocar en directo porque puedo cantar, con todo lo que toco yo en casa, que toco muchísimo, tocar en directo lo paso fatal entonces bueno dije bueno pues para esto me cojo mis músicos y si algún día me apetece y me relajo, pues mira ya tocaré. Pero sí, sí, lo pasé lo pasé francamente mal. La hostilidad es lo que tiene.