QUASAR VUE
El joven grupo canadiense nos habla de su último trabajo «Autopilot Hope». Una divertida entrevista donde nos hablan de sus emociones a la hora de componer.

» Jellyfish» —en español, «Medusa»—, ¿habla de una relación tóxica o complicada?
Alina: Al principio, la idea iba más por las relaciones tóxicas y ese tipo de cosas, pero si profundizas un poco más, en realidad habla de conocerte a ti mismo, de mirar hacia dentro, a tu mente y a tu alma, y descubrir quién eres.
Afrid: Es lo que Alina escribió desde esa idea. Lo único que puedo decir es que es una canción muy introspectiva. Y como músico, Radiohead me influye muchísimo: es una de mis bandas favoritas de todos los tiempos. Hay otra banda de rock que no mucha gente conoce, Porcupine Tree. Me encantan esas dos bandas y quería abordar la guitarra de una forma que no fuera exactamente indie rock. Buscaba un sonido más oscuro. Así enfoqué básicamente toda la parte de la producción. Además, tanto a Alina como a mí nos encanta el trip-hop. «Jellyfish,» está hecho a propósito como un homenaje a Portishead y Massive attack.
En muchas canciones hay fases algo oscuras. ¿Eso es intencionado, como una forma de conectar con esos artistas, o hay también un enfoque emocional detrás de ese juego con esa atmósfera?
Afrid: Creo que tiene que ver con la producción atmosférica que buscamos. Y eso viene de lo que mencionaba Alina: la letra es muy introspectiva. Obviamente está muy influenciada por las bandas que mencioné. Cuando pensamos en la introspección, en mirarte a ti mismo, sentimos que somos un personaje pequeño hablándose a sí mismo, dentro de una habitación enorme. Y eso, en nuestra cabeza, se traduce en muchos ecos, muchas reverbs, muchas capas atmosféricas. Por eso hay una parte en la que pasamos del funk-indie al trip-hop. La voz de Alina sigue resonando, ¿no? Tiene una cola de eco
muy larga.
Alina: Sí. Y, sobre la parte emocional: ese coro que se escucha de fondo Fue una decisión impulsiva. Tenía más que ver con cómo me sentía en ese momento. Pensé: «¿y si pruebo esto?». Lo probé y sentí que abría aún más esa vibra. Es más sensual, más vulnerable. Esa parte abre todavía más mi alma dentro de la canción.
Sois bastante cinéfilos, claramente: «Wong Kar-wai.» ¿Esta canción es un homenaje a al director?
Afrid: Esta es una canción que escribí en mi habitación hace cuatro o cinco años. Ha pasado mucho tiempo… Yo me considero un cineasta frustrado. Al principio, mi objetivo era ser director de cine. Durante esa etapa me refugié mucho en el cine extranjero, que en general es muy distinto. Fue ahí cuando descubrí a Wong Kar-wai. Aunque no me gusta demasiado Hollywood, uno de mis directores favoritos es Quentin Tarantino, sobre todo por su estilo, y él siempre hablaba de Wong Kar-wai. Cuando vi sus películas, me volaron la cabeza. Así que, sí, hay un guiño hacia él. Aunque la letra no habla de ninguna de sus películas en concreto, es más bien una cuestión de vibra.

¿Como nace lo que sería la balada de vuestro trabajo «Night tide»?
Afrid: Creo que la hicimos en unas 48 horas o menos, ¿verdad, Alina?
Alina: Fue rapidísimo. Decidimos añadir esta canción porque, si miras nuestro repertorio, las canciones son un poco caóticas en cuanto a género: en una sola canción pueden convivir varios estilos. Queríamos hacer una transición entre la parte más movida del EP y una más lenta, más de «esas canciones que se expanden y se sienten».
Queríamos que fuera una transición suave, que tuviera sentido y que uniera todo el EP en una sola idea, un solo sentimiento. Así que decidimos hacer algo como» Night tide,» y se grabó muy rápido.
Es como esos recuerdos de la infancia, cuando haces algo tú mismo y sientes, de verdad, que está bien, porque de niño esa es la parte más emocionante.
«Tent Universe« es una canción que empieza muy calmada y luego sorprende con riffs de guitarra muy potentes.
Alina: Esta canción es puro amor para mí. Es mi favorita del EP. Estaba jugando con las letras y me sorprendió mucho lo que salió, porque personalmente estoy muy orgullosa de ellas. Siento que, hasta ahora, es lo mejor que he escrito, y es realmente profunda.
Básicamente habla de mi deseo de volver a mi infancia, de regresar para recrear esas sensaciones que viví antes. Es como cuando estás en la cama, a punto de dormir, y analizas toda tu vida: recuerdas los momentos buenos y malos que te han pasado.
Me gusta escribir letras abstractas porque así cada persona puede encontrar algo propio, darle su propio significado según su experiencia. Para mí, esta canción es muy profunda, y siento que si alguien quiere conocerme de verdad, debería escucharla
primero, porque me representa mucho a nivel introspectivo.
Afrid: Fue una de las primeras canciones que Alina y yo escribimos juntos. Yo normalmente no me fijo tanto en las letras, porque soy guitarrista y siempre estoy concentrado en el riff y en la música. Pero esta fue la primera vez que realmente sentí el impacto de una letra.
Hay una parte en Tent universe, cuando Alina habla de la infancia… En ese momento teatral donde todo explota, se escucha una guitarra con reverb que suena como un slide. En realidad está grabada con mi primera guitarra eléctrica, la que compré hace 15 años. Ya ni siquiera puedo tocarla bien porque se desafina todo el tiempo. Fue muy difícil grabar esa toma. Pero se escucha esa imperfección, y creo que también hace referencia a nuestra infancia. Tal vez puse un pedacito de la mía ahí, musicalmente.
.
¿Es una metáfora, un sueño o una idea de libertad? Es una canción muy curiosa.
Afrid: Es una referencia muy metafórica. Esta es una de las canciones que escribí yo, y es una metáfora de la libertad, justo como mencionaste. Yo soy de Bangladés, y cada país tiene sus propios problemas. Vengo de un lugar que, al menos cuando yo estaba allí hace unos diez años, no era muy liberal. Me costaba mucho encajar por lo conservadora que era la gente a mi alrededor. La canción nace un poco de ese sentimiento: ¿y si escribimos sobre eso, pero sin decir explícitamente «quiero libertad», sino hablándolo desde una parte más simbólica? Por eso, si escuchas la canción, empieza muy suave y de repente explota en un riff de guitarra de rock progresivo. Es como si esa parte finalmente fuera libre.
Hoy en día estamos en medio de un gran cambio en la industria musical y en la forma de hacer música. ¿Qué opináis de la inteligencia artificial aplicada a la música?
Afrid: Este es un tema muy mío. De hecho, después de la entrevista les compartiré un contenido que hicimos sobre la IA. Hay dos caras de la moneda, y quizá suene un poco condescendiente o cerrado, pero lo veo así. Por un lado, Alina y yo sentimos que hacemos un tipo de música bastante única, difícil de meter en una fórmula, por la manera en la que pensamos y escribimos música. Nos rechazaron en el 90 % de los sitios a los que nos presentamos, y el feedback siempre era: «no sabemos dónde encajarlos».
Alina: La IA hace música «segura», va a lo seguro. Pero la gente va a querer cosas impredecibles, y creo que al final estarán dispuestos a pagar más por algo humano.
.

¿Cuál es vuestra opinión sobre las redes sociales y la música?
Alina: A mí me encanta hacer música, llevo toda mi vida en esto, pero soy bastante introvertida. Si miras mi cuenta personal, no soy ese tipo de influencer que sube cien historias al día. No soy alguien que pueda mostrar su vida constantemente a un montón de gente. Para mí ha sido un reto, y todavía me estoy forzando un poco a hacerlo, pero he aprendido que tienes que encontrar una forma de usar las redes que realmente disfrutes.
Nuestro último post en Instagram es un video en stop-motion en blanco y negro, con una voz en off y algo de reverb, muy inspirado en ese tipo de cine indie europeo que nos gusta. Eso sí lo puedo hacer, porque sigue siendo artístico, tiene significado, puedo expresar mis emociones. Pero otro tipo de contenido no va conmigo. Es difícil, pero es el juego que hay que jugar hoy en día: nadie te va a descubrir si no estás ahí.
Si quieres que tu música llegue a la gente, tienes que encontrar a tu público. No puedes quedarte en tu habitación esperando. Las redes son importantes, aunque me cueste, pero encontraremos nuestra forma, y creo que ya la estamos encontrando.
¿En qué escenario o país os gustaría tocar?
Alina: Me encanta Europa. Me encantaría tocar allí, incluso en emisoras de radio o algo así. Sé que la radio ya no es tan importante, pero Europa tiene esa vibra. Hacer una gira por Europa sería un sueño
.
Afrid: Para mí, lo mismo. Todas mis bandas favoritas vienen de allí: Radiohead, Porcupine Tree, Portishead, Massive attack… casi ninguna es estadounidense. De este lado, lo que más disfrutamos es el jazz. Hay algunas plataformas en las que nos encantaría tocar, como Audio Tree. Descubrí muchas bandas ahí. Hay una banda de Taiwán llamada Elephant Gym; su sonido es increíblemente único.
¿A qué película os habría gustado componer la banda sonora?
Alina: Es difícil para mí porque me gusta mucho el true crime, los thrillers, lo detectivesco. Creo que «Tent Universe » funcionaría muy bien. Sería algo de ese estilo, más oscuro y emocional, porque soy bastante melancólica y mis letras y canciones van por ahí.
Afrid: Hay una película europea llamada Triangle of Sadness. Creo que nuestra música encajaría bien en ese tipo de cine, algo peculiar. También diría Paul Thomas Anderson.
Cine indie, con historias raras, no solo romance.
Alina y yo somos buenos amigos porque vemos el mismo tipo de cine. De hecho, nos inspiramos más en películas que en música. Vamos al TIFF aquí en Toronto, donde proyectan mucho cine internacional, y siempre pensamos: «imagina que esta fuera nuestra canción», «imagina escribir letras para esto».
¿Qué artista o banda os hubiera gustado ver?
Alina: Desde la perspectiva de vocalista, me encantaría ver a Whitney Houston. Querría sentarme simplemente a escuchar su voz. No me importaría la música ni lo instrumental, solo escuchar su voz, nada más.
Afrid: Hay dos artistas que me encantaría ver, y seguramente la respuesta cambiará el mes que viene según mi estado de ánimo. Pero hay uno en particular que siempre me he imaginado viendo en un club pequeño… Es una banda de Detroit, creo, que se llama Morphine. Es una banda muy única. La recomiendo muchísimo. Son solo tres: un bajista con un bajo de dos cuerdas, un saxofón y un baterista. No sé por qué, cuando los escuché por primera vez no me gustaron, pero el año pasado algo hizo clic y pensé: «esta banda es realmente única». No puedo imaginar lo que sentiría si los viera en
directo en un club pequeño. Y la otra, sin ninguna duda, serían The Beatles. Simplemente porque John Lennon es uno de mis favoritos. También Jimi Hendrix.
Alina: Me hubiera encantado ver a Freddie Mercury.
Para terminar, nos gustaría que nos contaráis una anécdota
Alina: Hay una con la banda, pero no sé si quieres que la cuente… (Risas).
Afrid: No sé muy bien cómo contar esta historia, porque es más divertida cuando la vives. Nunca se la he contado a nadie de fuera. Empezamos en 2023, trabajamos muy duro y en menos de un año conseguimos tocar en el segundo escenario principal de un festival bastante grande en Toronto.
Llegamos allí, era la primera vez que tocábamos en algo así. Yo toqué —no sé Alina—, pero no podía ver el final del público de lo grande que era. Recuerdo que ese era nuestro show principal. Teníamos cinco conciertos durante el fin de semana, cinco horarios distintos, y este era el último, el más importante. Los ucranianos tienen muchos dumplings rellenos de col. Son como empanadillas, parecidas a los pierogi polacos; en ucraniano se llaman varéniki.
Alina: Hay muchísimos tipos de relleno: patata, setas, carne, col, chucrut…
Afrid: Como éramos artistas, nos los dieron gratis. Yo estaba muy contento porque me encanta probar comida al azar, de otros países y culturas. Pero estábamos todos concentrados en dar un buen concierto y yo estaba nervioso por esa última actuación, así que empecé a comer cada vez más col.
Teníamos que subir al escenario a las 4 en punto y, literalmente, a las 3:55 me entraron unas ganas tremendas de ir al baño. El problema es no es que podías ir al baño cuando quieras; todo es bastante caótico. Lo gracioso es que encontramos un baño que estaba literalmente justo detrás del escenario donde íbamos a tocar. Detrás del escenario. Y recuerdo que yo estaba dentro y toda la banda estaba llamando a la puerta, gritándome que saliera ya.
Alina: Mientras tanto, la chica que presentaba el escenario nos preguntaba: «Chicos, ¿estáis listos? ¿Todo bien para salir?». Y nosotros: «Sí, estamos esperando al guitarra». Y ella nos preguntó: «¿Dónde está el guitarra?». Y nosotros señalando al baño. Y ella dijo: «Ah, está en su oficina». (risas)
Afrid: Para salvar la situación, todos salieron al escenario mientras yo seguía ahí. Desde entonces, cada vez que pedimos comida juntos, lo primero que pregunto es si lleva col.