ARANDA SE ENTREGA A SONORAMA Y BARRY B CONQUISTA LA PLAZA DEL TRIGO
Hay festivales que llenan un recinto. Sonorama Ribera llena una ciudad. Aranda de Duero volvió este jueves a convertirse en un inmenso escenario al aire libre donde la música se respiró en cada plaza, en cada terraza y en cada rincón. Miles de personas vivieron una de las jornadas más emblemáticas del festival, aquella en la que el espíritu de Sonorama Ribera trasciende el recinto de El Picón para adueñarse de toda la ciudad.









Como cada año, todas las miradas se dirigieron a la Plaza del Trigo Vibra Mahou, uno de los grandes corazones de Sonorama Ribera. Sobrezero abrió una jornada cargada de energía, mientras que Calequi y Las Panteras firmaron uno de los conciertos más celebrados de la mañana. La conexión con el público fue tan absoluta que la plaza terminó coreando una petición tan espontánea como significativa: “¡Escenario principal!”, confirmando que la Plaza del Trigo sigue siendo el mejor termómetro para medir el pulso de la música y el momento que viven las bandas llamadas a seguir creciendo.
Si la Plaza del Trigo Vibra Mahou es el corazón de Sonorama Ribera, el concierto sorpresa es el latido que nadie quiere perderse. Antes de desvelar el nombre del artista, el alcalde de Aranda, Antonio Linaje, y el director del festival, Javier Ajenjo, dieron la bienvenida al público y aprovecharon el momento para reivindicar unas mejores comunicaciones para la comarca, reclamando un tren directo que conecte con el resto del país y recordando el enorme potencial de un territorio que late con fuerza y que merece las infraestructuras necesarias para seguir creciendo.
Minutos después llegó la explosión de júbilo. Barry B aparecía sobre el escenario y la Plaza del Trigo estallaba. Había rumores, pero nadie lo sabía con certeza. El artista arandino, conocido por todos como “el Chato”, regresaba a casa convertido en uno de los nombres del momento de la música española y recibía el abrazo más multitudinario que podía imaginar. Cada canción fue celebrada como una victoria colectiva y la emoción alcanzó uno de sus momentos culminantes con la aparición de Gara Durán, desatando una ovación atronadora. Más que un concierto, fue una inmensa reunión familiar, una celebración compartida, un pueblo entero abrazando a uno de los suyos y uno de esos momentos que explican por qué Sonorama Ribera se vive de una forma diferente.









La programación urbana continuó llenando de vida el centro de Aranda de Duero. La Plaza de la Sal Vibra Mahou volvió a consolidarse como uno de los grandes puntos de encuentro del festival gracias a una intensa programación de sesiones DJs, mientras que el Escenario Charco, que celebra este año su décimo aniversario, confirmó el extraordinario momento que vive este espacio dedicado a tender puentes musicales entre ambas orillas del Atlántico.
Cuando cayó la noche, el recinto oficial de El Picón volvió a convertirse en el gran punto de encuentro de 40.000 personas para vivir una de las jornadas más potentes y diversas de esta 29ª edición. Sonorama Ribera volvió a demostrar su capacidad para reunir en un mismo cartel a algunos de los artistas más relevantes y estimulantes del panorama musical.
Rigoberta Bandini protagonizó uno de los conciertos más esperados de la jornada. La artista catalana debutó en Sonorama Ribera con un directo magnético y emocionante que, en uno de los momentos más especiales de su vida, confirmó el extraordinario carisma que la ha convertido en una de las voces imprescindibles del pop español. Guitarricadelafuente volvió a demostrar que atraviesa el momento más dulce de su carrera, conquistando al público con la sensibilidad y autenticidad que han convertido su propuesta en una de las más admiradas del momento. Rusowsky confirmó por qué es uno de los artistas imprescindibles de la nueva escena. Camaleónico, sorprendente y siempre un paso por delante, volvió a romper etiquetas con un directo que dejó patente por qué su propuesta ha conquistado a público y crítica dentro y fuera de nuestras fronteras.

















La fuerza de RVFV, junto a las actuaciones de We Are Scientists, Nacho Vegas, Veintiuno, Ramoncín, Ángeles Toledano, Peces Raros, Karavana, Vera Fauna, Ramoncín, Ortiga, Egon Soda, Ale Acosta, El Nido, Valira o Los Vinagres, completó una noche que volvió a dejar la extraordinaria diversidad musical que define a Sonorama Ribera.
Porque si algo volvió a demostrar la noche del jueves es que Sonorama Ribera no programa artistas por estilos, sino por emoción. Con la ciudad completamente entregada y el festival ya a pleno rendimiento, Sonorama Ribera afronta este viernes una nueva jornada llamada a seguir escribiendo momentos inolvidables. La música volverá a tomar las calles desde primera hora antes de dar paso a otra gran noche en el recinto de El Picón, donde Love of Lesbian, Carlos Ares, Sexy Zebras, Niña Polaca y Samuraï encabezan un cartel que también reunirá a artistas como Ángel Stanich, Depresión Sonora, Coti, Soleá Morente, Xavibo o Las Migas, entre muchos otros. Porque en Sonorama Ribera siempre queda una canción por descubrir y una emoción por vivir.


Sonorama Ribera 2026 es posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Aranda de Duero, la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial de Burgos. La Denominación de Origen Ribera del Duero, patrocinador principal y vino oficial del festival, acerca al público una amplia selección de bodegas y marcas a través de los Wine Bars instalados en el recinto. Imprescindible es también el apoyo de Vibra Mahou, plataforma de música de Mahou y cerveza oficial del festival, que impulsa la promoción y el desarrollo del talento musical. Además, Sonorama Ribera cuenta con el patrocinio de Indexa Capital, Johnnie Walker, Coca-Cola, Jägermeister, Caja Viva Caja Rural, Fundación Caja Rural y Tierra de Sabor, así como con la colaboración de Plenitude, Interporc, Fans del Vacuno y el apoyo de Acción Cultural Española (AC/E), a través de su Programa para la Internacionalización de la Cultura Española (PICE).