BRUNO LANGUASCO es un multiinstrumentista nacido en Lima (Perú), cuyo camino por la música inicia tocando la batería (2009) y se formaliza involucrándose con bandas y practicando el bajo eléctrico, otro instrumento que marca su trayectoria.
En 2011 debuta en vivo junto a otros grupos y se interesa por estilos como: el rock psicodélico, hardcore punk y metal. También investiga la música experimental. No obstante, el 2012 lo motiva a explorar el mundo del jazz, math rock, noise japonés, reggae dub y música india, entre otros.
Al siguiente año se suma a Invernal, una banda indie con la que toca en el Festival Lima de Negro y abre el show de La Vela Puerca. Paralelamente, incursiona en el teclado, el violonchelo y la música clásica. Durante los períodos posteriores lanza varios álbumes, EPs y concreta más conciertos grupales en diferentes departamentos del Perú como: Arequipa, Moquegua, Junín, Huanuco y La Libertad.
Llegado el 2020, decide migrar a Canadá y en un lapso de tres años conoce a varios artistas por las redes sociales; incluyendo a Dawson William, un amigo y cantautor muy talentoso, con quien tiene su primera presentación allá.
A finales del 2023 regresa a Perú, brinda un par de shows con Incendios Forestales y revive algo añorado. Un mes después, emprende rumbo hacia Madrid, donde continúa su carrera musical. Ya instalado, con un Home Studio y espacios de práctica, apuesta a su proyecto solista. De esta manera, concreta un recital temático durante el 2024 y otro de libre improvisación sobre poesía en una manifestación por Palestina.
Actualmente, publica su EP debut TRANSMIGRATION, cuyo proceso de grabación se realiza por partes. Si bien la mayoría sale desde el Home Studio de Bruno, algunos fragmentos son plasmados en la casa de su amigo Dawson (Canadá); otros en San Sebastián (País Vasco); y la percusión junto a Teresa. También confirma varias presentaciones para los próximos meses, y adelanta que cada una será diferente porque tendrá su propio ensamble.
-Trasnmigration ha sido como una forma de catarsis-
Acabas de estrenar recientemente «Transmigration», un álbum donde has llevado tu experiencia personal a lo musical.
Sí, ha sido como una forma de catarsis de transmitir todos los sentimientos, El EP ha sido una forma de tratar de expresar justamente los sentimientos que he tenido de esta etapa. Bueno, al migrar a Canadá y también al dejarlo cuando se muere… la verdad es que sentí que habían varias cosas inconclusas y, claro, eventualmente fui meditando al respecto y mucho de ese trabajo se terminó traduciendo en lo que es ese EP.

Precisamente «Someone Lost In Vancouver», es un tema algo oscuro, angustioso por momentos, es decir, que refleja muy bien quizás cómo te sentiste allí en ese momento, ¿no?
Lo que pasa con ese tema es que claro, cuando estaba en el aeropuerto, apenas llegando a Canadá, era como que justamente ya en ese lugar es cuando me vinieron todos esos pensamientos de qué estoy haciendo, si es que iniciar este nuevo capítulo de mi vida va a ser algo con un buen resultado o es que estoy dando un paso que no sé… porque literalmente me mudé ahí sin conocer a nadie. Sabiendo un poco de la cultura sí, pero nada, pues estaba ahí solo por mi cuenta. Y transmitía mucho esa angustia acerca de estrenar esta nueva etapa en mi vida, que a la vez también estaba a puertas de la pandemia.
«Terra Incógnita» comienza de una forma algo más optimista. Das un cambio en tu universo sonoro respecto al tema anterior, ¿no?
Sí, porque «Terra Incógnita» es un poco más el sentimiento de confusión y el de empezar nuevas cosas porque, bueno, básicamente eso mataba un poco mi día ahí en el Perú y eso. Este… como que las transiciones entre temas me gustó plantearlas de una forma en la cual empiece en un lugar y termine en otro; específicamente si se involucra mucho en un viaje y creo que así funciona todo el EP, yendo desde un lugar positivo, algo más…angustioso, hasta algo más exhaustivo, de ahí pasando por algo un poco más reflexivo, depresivo un poco, y al final llegando a algo un poco más… un sentido de pulcritud y un poco más optimista, porque al final ese tema un poco que lo imaginé un poco alegre. Pero no sé si se haya podido ver de esa forma.
«Acknowledgement» ¿es un agradecimiento?
Es como que un reconocimiento, algo así, hacia los amigos, hacia las personas que conocí de allí que ayudaron un montón y que hicieron de que esa angustia y todo eso se fuera más llevadero.
Regresamos a la oscuridad con «A Void in Me», ¿es una parte de tu mundo interior que quieres sacar a la luz?
Sí, era un poco un sentimiento de vacío, un poco de mí, en el cual este… no sé, siempre me imaginaba ese tema como algo que escuchara mientras que iba de camino hacia algún lugar, pero si estuviera un poco deprimido escuchando música o escuchar música viendo la lluvia afuera de un cine. Imaginé ese tema un poco efímero, pero con ese sentimiento.

Otro de tus temas, «Falling», es una canción que nos recuerda a la naturaleza.
Interesante porque fue un sueño que tuve en el cual simplemente me metía al mar a nadar hasta que perdiera fuerzas y justamente por eso iban un poco los efectos sonoros de olas y de cuerdas como que aumentando la intensidad y bajando la intensidad, como un poco emulando el sonido del mar. Y pero este, claro, al comienzo al tema le iba a poner de nombre «Drowning», pero lo vi como que demasiado específico.
Haces un cambio drástico en tu carrera. De tocar la batería, el bajo, en distintos grupos rock, con influencias de diversos estilos musicales, a un estilo totalmente diferente.
Sí, un poco. Siempre incluso me han dicho que es un poco de nicho. Aparte de eso es que quería con mi proyecto solista comenzara a hacer algo que no hacía en ningún otro proyecto: no tocar los instrumentos que usualmente toco y mostrar una versión muy intimista acerca de mí. Obviamente eso es todo un contraste con lo demás que hago porque en los otros grupos que tengo solamente meto esas influencias que son más hardcore, más… más fuertes o incluso más psicodélicas, como han sido los otros grupos que he tenido como Incendios Forestales. Eso era un grupo en el cual mostré un poco el tecnicismo que podía tener el bajo, más dotes de nostalgia, dotes de hardcore, dotes de un poco de caos; y en los otros grupos que he estado como baterista también he intentado poner muchísima energía. O sea que claro, incluso hasta el día de hoy que tengo otros grupos en los cuales voy a estar dando otros conciertos, es como que alguien escucha lo que hago en solitario y dicen: «No me esperaría eso», o sea, «No me esperaba algo así».
¿Cómo llevas el tema de la presencia en redes sociales?
Obviamente el trabajo más exhaustivo es el de día a día que me estresa un poco más que otros, pero el trabajo de redes es un poco estresante también, diría. A veces es como que no tengo tantas ganas de subir cosas, pero sin embargo tengo que estar ahí generando contenido, viendo si es que hay más followers, tratando de captar un poco más de audiencia que dentro de un género tan tan de nicho, es un poco más complicado.
¿Cuál ha sido el concierto que más te ha sorprendido?
Bueno, el que más recuerdo ahorita ha sido este cuando regresé a Perú, este en el 2023. Hicimos un concierto de reunión con mi antiguo grupo, el cual tuvimos dos fechas: una en Huancayo, que es una provincia de la sierra de Lima… bueno, una ciudad en la sierra de Lima y bueno, el concierto de Lima. Y el concierto de Lima para mí fue demasiado, demasiado feeling; era revivir toda esa emoción que tenía junto a ese grupo y la calidez, la recepción de la gente allá en Lima fue tremenda. O sea, se subieron al escenario, todo el pogo estaba saltando. Y fue un momento muy alegre para mí; terminó eso y estaba como que «wow, esto es algo que no había tenido hace años y por fin he podido experimentarlo una vez más».
¿Conocías la escena española antes de tu traslado aquí?
Había escuchado algunas bandas como Toundra, Viva Belgrado y algunos más de estos del repertorio siempre de post-rock, screamo, emo, pero no tenía tan presente muchas de los grupos de acá.
¿En qué país o escenarios te gustaría tocar?
Silas cosas van bien con el grupo que tengo… o sea, por uno de los grupos que tengo, que es un rollo un poco más rock, un poco emo, me gustaría ir al festival New Friends DIY de Ontario, creo, o es de Toronto, pero está ahí en Canadá y es un lugar donde van muchas leyendas así del emo y no es tan hardcore ni tan elitista y tan difícil llegar hasta allá. Otro lugar que me gustaría ir a tocar en general sería Vancouver. Estuve a punto de hacerlo, pero las circunstancias… bueno, tenía que salir de Canadá antes de que eso pasara. Así que por un momento me deprimió así un poco, pero sí, me gustaría muchísimo tocar en ese lugar. La escena allá es buenísima, casi todas las bandas que he escuchado de allá son muy top y me interesaría mucho compartir el escenario con alguna de ellas. Incluso un par de las bandas de la escena post-punk de Vancouver han hecho giras por Europa recientemente; una de esas bandas es Composite y la otra es Peace, van a volver a dar una gira por acá por Europa, lamentablemente no van a pisar territorio español.
¿A qué grupos o artistas te hubiera gustado ver ?
A ver, una banda que lamentablemente debido a la pandemia y que no me había vacunado todavía no pude ver, pero estuve así a punto, era Metz, una banda de Canadá de post-punk, que es muy, muy buena, de la cual me compré algunos vinilos de ellos, son noise-punk, pero lamentablemente no los pude ver cuando tuve la oportunidad. Y justo cuando hicieron una gira por acá, no pasaron por España y no pude viajar a verlos y justamente después de esa gira anunciaron que se… que se retiraban de la música. Y de ahí otra banda que recientemente ha vuelto, pero sin los mismos integrantes, es The Dillinger Escape Plan, una banda de mathcore muy, muy buena, recomendadísima. Será cuestión de verlos, pero sin los mismos integrantes en todo caso.
¿A qué película te gustaría ponerle banda sonora?
Yo creo que «Perros de Plaga» («The Plague Dogs»). Es muy oscura y literalmente este creo que ese sueño de «Drowning Me» lo saqué un poco del final de esa película. Bueno, ese sueño que tuve para inspirarme en ese tema «Falling» lo saqué del final de esa película. Soy buenísimo de spoilers.
¿Cuál sería tu cronología musical ?
Creo que sobre todo en la televisión influenció mucho en eso, cuando empecé a escuchar música, conscientemente decía «ay, quiero escuchar a tales artistas», habrá sido como el 2006, 2005, en el cual o veía este la WWE, también veía MTV y me comenzó a interesar la música que se escuchaba ahí. Y ya cuando comencé a investigar un poco más, me fui por el thrash metal, que eso habrá sido como por el 200… entre el 2006 y 2007, que comencé a escuchar harto thrash metal, black metal, death metal. De ahí por el 2007 comencé a abrirme un poco más por géneros como este industrial, el emo; y desde ahí fue como que fui en círculos con esas mismas influencias hasta ya casi terminando el colegio, que fue cuando estaba con miras a ir al conservatorio y comencé a escuchar música clásica, comencé a escuchar música experimental de diferentes lugares como de Japón, de la India. Ahí es cuando ya comencé un poco con la «esquizofrenia». Comencé a escuchar cosas así muy, muy experimentales. Y nada, a partir de ahí es como que fui eso volviendo a una que otra cosa. Pero lo más interesante es que diría que después de ese lapso entre 2010 y 2012, que comencé a escuchar un montón de música de diferentes culturas, comencé a escuchar de nuevo cosas un poco más groovy, con más ritmo, que habrá sido el disco, el funk; y me quedé pegado con el disco, funk, jazz, música latina. Y de ahí que saco también algunas influencias para un grupo que tenía que era una fusión de dreampop y música afroperuana que estaba muy interesante. Y bueno, después de eso, claro, seguí investigando. Después de eso sí que comencé a ir en bucle con lo que ya tenía, porque ya había explorado muchas cosas de forma muy rápida y justo creo que lo último en lo que he estado investigando más y me ha estado influenciando más últimamente es eso de la música clásica contemporánea. Eso fue un terreno que no había explorado tanto anteriormente. Pero contemporánea y ¿qué más diría? Bueno, y los nuevos géneros que van saliendo como este o nuevas formas de interpretar géneros, por ejemplo, ahora están todas esas bandas como Black Country, New Road o Geese que están repensando un poco cómo hacer… bueno, cómo tocar el rock y todo eso y hacer fusiones muy interesantes. Y siempre sigo escuchando nuevos géneros, nuevas formas de interpretar los géneros que ya existen y descubriendo nuevos grupos.
¿Nos puedes contar una anécdota??
En Canadá estábamos en medio de la pandemia, a veces tocas en alguna fiesta… organizábamos alguna acotada presentación. Pero durante un tiempo que habían levantado las restricciones, la gente ya podía… o sea, todavía no había actuaciones en vivo de bandas así de forma común, sin presentar tantos papeles y nada de eso, pero te podías reunir en casas y organizar fiestas, reuniones y todo eso. Sí que este durante un día que tocamos con… toqué con mi antigua banda, Harring, en la casa del padre del guitarrista. Tocamos ahí en el patio y la gente del vecindario comenzó a venir. Y era como que… por acá este era lo que se estaba… como que arriba de una inclinación así, arriba de una montaña, y podía ver cómo la gente de sus balcones nos veía y cuando terminaba su concierto aplaudía y comenzaba a venir gente de diferentes lugares y se llenó el patio. Eso para mí fue un momento un poco muy interesante porque también fue de mis primeros conciertos allá.