CABALLO MUERTE

Entrevistamos a uno de los grupos revelación del sello Aloud Music. Apostamos por ellos. Son Caballo Muerte.

CÓMO DESCUBRIR A CABALLO MUERTE EN FORMA DE SIETE CANCIONES

Canción a canción Caballo Muerte hace todo un recorrido sobre diferentes procesos emocionales, que se refleja en sus letras y en cómo experimentan con su sonido opresivo. La necesidad de exteriorizar el duelo en forma de beats de rabia contenida, melodías que se enfrentan, explosiones de doom en su canto a la depresión, la violencia de una oda a la ansiedad…

Esta entrevista te acercará más a ellos y su universo.

“En general se habla demasiado de lo que los autores opinan de sus propias obras»

Vuestro primer LP tiene siete canciones. ¿Por qué siete? Me da la sensación de que en el estudio se quedaron cosas fuera, que teníais más temas compuestos.


Eneko: Desde un principio no queríamos grabar un primer trabajo muy extenso y hoy en día es necesario tener algo grabado en condiciones para poder optar a buscar conciertos y que la gente empiece a conocer nuestra propuesta. Otro condicionante era el presupuesto y el tiempo del que disponíamos para grabar y mezclar y eso nos hizo optar a grabar todos a la vez y un número concreto de temas en Noisestudioa con Ander Barriuso a los mandos.


La estética del grupo —en el físico, los vídeos, las fotos— respira punk por los cuatro costados. ¿Qué hay detrás de esa decisión estética tan clara?


Saúl: Creo que hacemos lo que nos apetece en cada momento, no hay una «estética» diseñada detrás ni nada de eso. De todas formas, si fuese así tampoco hablaríamos mucho de ello: creo que en general se habla demasiado de lo que los autores opinan de sus propias obras, cuando lo importante es «a ti qué te transmite esto».


El álbum abre con una intro de casi un minuto, y el corte #4 es completamente instrumental. Contadnos un poco cómo nacieron esas dos piezas. ¿Qué os pedía la cuarta canción para no añadirla letra?

Beatriz: En realidad el primer tema es un único tema, quiero decir, no tiene una conformación de intro y después cuando hay voz empieza la canción. Es una propuesta donde entendemos que cada elemento es como un instrumento más. El corte #4 es la propia intro del tema Espina. Decidimos que fuera un track más porque funciona como tema y a su vez es un comienzo de una segunda cara de un vinilo que de alguna manera se divide en dos bloques, una especie de transición.


Entre vuestras referencias aparece Alejandra Pizarnik. Tengo curiosidad por adentrarme en su poesía, pero a la vez, esa cosa de que me enganche su ansiedad y su estado de ánimo y no me suelte. ¿Por qué recomendaríais leer a Pizarnik y cómo ha influido en el primer trabajo de Caballo Muerte?

Rakkel: Realmente no he recomendado directamente hacerlo. Pero ¿por qué no? Saúl me dijo que alguna de mis letras le recordaban a ella. Sin haberla leído mucho antes, ahora reconozco que es una gran influencia para mí.


La voz de Rakel tiene algo muy especial: se mueve entre la belleza y la herida, y encaja perfecto con la distorsión del grupo. En temas como Espina parece casi un recital poético. ¿Tuviste que trabajar mucho la voz para alcanzar esa intensidad, o te sale así, de fábrica?

Rakkel: Llevo años cantando, muchos, muchísimos. Y por fin encontré lo que me sentía bien en la cabeza: soltar la rabia por la boca. Sin dejar de lado las coplas, nada como sentir fuerte lo que cantas para que se transmita lo que se quiere decir realmente.


En noviembre compartís tres fechas con palmeras negras, compañeros del sello Aloud Music. ¿Cómo afrontáis esta mini gira por vuestra tierra?

Eneko: La manera de afrontarla es igual que cualquier concierto, con muchas ganas. Lo bueno de las giras compartidas, es que compartes unos días con gente con las mismas inquietudes musicales que tú y que si conectas a nivel personal pueden ser una muy buena experiencia. Como músico es un rodaje muy bueno y a nivel de grupo además de la convivencia, engrasa muy bien la máquina para los directos.


¿Hay planes para salir fuera de Euskadi pronto?

Saúl: Supongo que sí, en cuanto se pueda.
Si pudiérais ponerle banda sonora a una película, ¿cuál sería? ¿Una ya existente o una que aún no se ha rodado?
Bea: Me encantaría ponerle la banda sonora a Terminator II: El Juicio Final.


¿Cuál sería vuestra cronología musical? Es decir, ¿de dónde venís, qué escuchabais, y qué caminos os llevaron a formar Caballo Muerte?

Eneko: Yo, en mi caso he ido encadenando proyectos musicales desde que empecé con esto de la música y creo que el resto de componentes de una manera u otra también lo han hecho, pero justo antes de la pandemia dejé de tocar. Hace un par de años lo retomé y tenía ganas de volver a tocar con gente, pero es difícil dar con las personas adecuadas a nivel personal y musical. Un día me encontré con el resto de componentes que estaban planeando formar un proyecto y aunque suene inverosímil de las conversaciones que podíamos haber tenido, de lo que podía saber de sus trayectorias musicales, de la cantidad de música que controlan, tuve la corazonada de que podía salir algo chulo y les pedí que me dejasen ser su batería. Lo mejor es que sin hablarlo mucho coincidimos en muchos puntos musicales, hay mucha libertad creativa y ganas de experimentar.


Y para cerrar: ¿Qué pensáis de la música creada por inteligencia artificial? ¿Una amenaza, una anécdota o simplemente otra herramienta más dentro del ruido?


Saúl: Yo no creo que haya música «creada» por inteligencia artificial, lo que hay es un puñado de peña con pasta que ha decidido robar el trabajo de otros a través un programa con cuestiones éticas todavía más cuestionables aún que el hecho en sí. En general, me parece que el hecho de que hablemos de música «creada por IA» y el concepto en sí son muestras de cómo funciona esta industria, desde contenido creado en redes sociales que no profundiza en lo que escucha hasta listas de reproducción cuyo objetivo es estar de fondo, canciones originales con la letra reescrita como reclamo publicitario, o temas despojados de toda simbología para agradar y mercantilizar… Lo de la IA es una mierda, pero no es más que una consecuencia de cómo estamos menospreciando muchas veces la música al ritmo al que se dirige la atención exclusivamente al progreso tecnológico y no a lo que dicen las obras. Lo que hay que hacer es ir a ver música en directo, tocar el escenario, sudar y bailar con el resto de la gente. Eso sí es real, lo demás es marketing disfrazado de música.

La edición en vinilo del primer trabajo homónimo de Caballo Muerte corre a cargo de los siguientes sellos: aloud music, cosmic tentacles y producciones tudancas.

Se puede escuchar el disco al completo en su bandcamp .

Compartir

Artículos relacionados

YORCH & NAT SIMONS

PRESENTAN “MALDITA DINAMITA”...

SHINOVA PRESENTA

"TODO GIRA Y VUELVE", EL PRIMER CAPÍTULO DE SU NUEVA OBRA CONCEPTUAL...