ENTREVISTA: CARRERA BLANCA
–Las redes sociales son un arma de doble filo –
Entrevistamos al grupo madrileño, una interesante y divertida entrevista, llena del humor que les caracteriza, que impregna sus canciones, pero no por ello menos serias, reflejando lo que pasa actualmente en la sociedad.

Diana (voz), Fer (batería) y Ángel (guitarra) compusieron al completo «Carrera Blanca». Cada canción nació desde un “a vosotros no os ha pasado que…”, que siempre terminaba con una reflexión sobre la precariedad que define la vida moderna. Una vez hechas las paces con esta realidad, Carrera Blanca deciden verla desde el humor. El disco es una colección de experiencias que definen esta realidad, de ahí la portada, diseñada por la cantante, Diana (@precariada): una nevera repleta de imanes en primer plano. «Carrera Blanca» da color una superficie fría que, de otra forma, sería aburridísima. Y eso mismo hacen con su música
Estrenásteis el pasado 20 de marzo. ¿Qué sensaciones tenéis con la reciente salida de vuestro primer LP?
Diana– Pues está siendo como raro, ¿no? Porque hemos parido un hijo, pero como ha sido tantísimo trabajo, le hemos puesto un montón de mimo, llevamos ya casi más de un año trabajando en ello. Yo todavía no me lo creo la verdad que ya esté casi ahí fuera.
Fernando – De hecho, ya han llegado los vinilos y lo veíamos con la edición, qué ilusión tenerlo ya. Parece que no, pero todo lo que hay detrás de llegar a sacarlo, ya no solo la grabación, la composición, el tiempo, pero también el arte, que en este caso es bueno, Diana es Precariada en ilustración. Es la encargada del arte también de la portada, todo es como dice, parir un hijo y cuando lo ves dices, pues qué ilusión.
Diana – Y no solo que la portada, la funda de vinilo son fotos de neveras de gente que pedimos por Instagram y las hemos juntado todas ahí como un poco para hacer una recopilación de estas historias que creemos que cuentan las neveras, que por eso es esta portada.

Era algo que os iba a preguntar, la ilustración de la nevera.
Fernando -Es tal cual eso, porque al final una nevera es como un bulto ahí en medio de la cocina, pero si te das cuenta cada uno tiene la nevera decorada de una manera, de una forma, incluso lo que hay dentro, también es de la misma manera y es como que habla de cada uno y de su forma de ver la vida.
Diana – Este disco habla un poco de nosotros y es una imagen de lo que queremos contar. Entonces queríamos un poco hacer esta analogía con la nevera porque creemos que casa bastante.
Diana – Tenemos como un reto un poco cutre, que es que cada vez que uno se va de viaje tiene que encontrar el imán más feo, pero divertido para los demás, ¿sabes? Entonces eso. Porque no vale solo lo que sea, tiene que ser gracioso también. (risas)
En vuestro primer tema «Todo sale mal», se avería el coche, la lavadora, la protagonista o el protagonista solo duerme tres horas. También le sale la carta de la muerte en el tarot. ¿Es una serie de coincidencias reales? ¿Se puede tener tan mala suerte?
Diana – Eh, yo creo que sí, obviamente porque además vivimos como en una precariedad emocional y en una explotación laboral constante en un no saber qué va a ser de ti mañana. Y ya no es que nos haya pasado a nosotros, sino que yo creo que le ha pasado a todo el mundo algún día o en general una racha fastidiada y me hace gracia que menciones lo de la carta de la muerte porque realmente la carta de la muerte en el tarot es algo bueno, significa que se vienen cambios.
Pero que también creo que ojalá pues se nos vengan unos cambios buenos a nosotros y bueno, no a nosotros solos, sino a toda la sociedad de jóvenes que estamos ahora mismo, pues viendo un futuro que da más miedo que ganas.
Fernando -Es tal cual, al final y lo que dice Diana, hay rachas que dices, joder, y otra más y ahora esto y parece que las cosas te vienen de golpe y es verdad que se hablan de pequeñas cosas que al final tenemos pues la posibilidad de que el problema sea que se te avería el coche, pero que te destroza todas esas coincidencias y te jode el día o te jode la semana o el mes porque con todo lo que tienes que pagar ya no es posible.
«Aliado» representa a una persona falsa, que finge algo que no es. ¿Hay muchos aliados infiltrados? ¿Creéis que es un mal común?
Diana – Demasiados diría yo. O sea, creo que es como que se ha puesto de moda leerse cuatro tonterías de feminismo porque ni siquiera se han leído el libro de nadie. Y es como que de repente adoptan esa figura que bueno, que creo que nos da un poco de pereza a todos los de este grupo porque no es realista y además se está apropiando de un movimiento y de una ideología que es bastante terrorífica. No sé, yo es que prefiero, pues eso, un tío que vaya de frente y que te diga: mira, pues yo tengo estas opiniones; y no que vaya de una cosa que no es y que luego pues sea un tremendo… bueno no quiero decir yo un taco (risas).
Fernando – Yo creo que son las mujeres las que viven muchas veces este punto. Sí que como parte como hombre, seguramente todos tengamos esa parte de aliado de querer gustar. El problema es cuando utilizas una ideología, un movimiento para poder conseguir algo en lo cual ni te representa, ni estás en ello. Unos falsos cuidados cuando en realidad te dan igual las otras personas, entonces esa es la diferencia: no el querer gustar, sino el querer aprovecharte de un movimiento, de una ideología y de una forma de ser para poder conseguir algo solo para ti.
Justo, de hecho es que esta canción la escribimos con Adela XD, que también es otra ilustradora, y nació de que estábamos hablando de lo que nos había pasado recientemente con unos chicos y fue una de: es que coinciden en todo; y de broma hicimos esta canción. O sea, no era como tal, pero es que luego empezamos a hacerla y fue como: es que esto tiene base y a la gente que la escucha dice: joder, es que me he encontrado con tíos así, pero vamos, por todas partes.

En «Zumbidito» hay alguien muy enamorado o muy enamorada, habla de amor. También en «Lo que pasa es que te quiero», con versos de Gloria Fuertes, ¿hablan un poco de la parte más romántica del grupo?
Diana – Sí, además es que yo creo que habla del amor en dos etapas: no el amor más infantil, que es cuando pues realmente no conoces el amor, que es bueno, cuando estás en el Messenger y tienes… pues no sé, 12, 13 años, no sé con cuántos años teníamos Messenger y realmente pues lo que estás es un poco enchochado de alguien, pero no conoces el amor. Y «Lo que pasa es que te quiero» es como ese enamoramiento puro real de que estás todo el rato esperando ese mensaje de esa persona, solo quieres verlo y solo quieres escribirle poemas del revés y «Lo que pasa es que te quiero» habla de enamorarse hasta las trancas y «Zumbidito» habla de algo más divertido y más tonto como puede ser pues un amor de 12 años, adolescente.
Fernando -Tal cual, al final «Zumbidito» es un poco referencia a nuestra adolescencia y lo que hacíamos y ese primer tonteo que hablabas del toque, que era divertido, y «Lo que pasa es que te quiero» es eso, cuando hay una persona que te gusta que solo con que te diga un hola por WhatsApp te hace feliz, que no te enteras de nada, que solo estás pensando en ella, ni te enteras en el trabajo o como dice la canción que vas al metro que igual te equivocas de dirección porque estás empanado.
Diana – Además queríamos coger el poema de Gloria porque nos gustaba mucho este trocito de «lo que pasa es que te quiero» y Gloria Fuertes es una grande y creíamos que esos versos unidos a la letra podían encajar muy bien para contar esta idea de lo que es enamorarse.
Fernando – ES JUsto lo que hemos hablado antes, que hay como un trío de canciones de amor que podrían ser un poco el enamoramiento más: «Lo que pasa es que te quiero»; luego «Harakiri», que es todo lo contrario, cuando hay una ruptura de una relación en la que has estado muy enamorado, que sabes que la quieres pero que es lo que toca y por donde hay que pasar; y luego teníamos la tercera de amor, que es «Casi algo», que es la persona que te gusta, pero que al final no conseguimos enganchar.
Diana – Y es que es lo que pasa también mal de ahora.Las relaciones que no llegan a nada porque la gente como que le cuesta comprometerse y da mucho miedo por algún motivo, entonces creo que a mucha gente le va a resonar «Casi algo» (risas)
En «200 €» habláis de algo que nos ha pasado a todos, cuando te invitan a una boda , ¿a veces más que una alegría se convierte en una pesadilla ?
Fernando – Se puede ver de dos maneras. Para mí es una putada que te inviten a una boda (risas) pero a la vez es como un orgullo que alguien piense en ti, que quiera que estés en ese día especial. Pero no deja de ser todos esos tópicos que hoy por hoy se repiten en el 90 % de las bodas: de vestido, dinero, traje, comida, baile… y es un poco lo que da pereza y luego cuando tienes una al año va bien, pero cuando tienes cuatro o cinco que estamos en esa época, pues es casi para meterlo en «Todo sale mal» .
Diana – Es que luego dicen ¿por qué los jóvenes no se pueden comprar una casa? ¡Pues porque tenemos siete bodas al año! (risas) O sea, es imposible.
Fernando -La precariedad laboral y la vivienda es lo de menos. Lo importante son las bodas. (risas)
Diana – Fer y yo nos conocimos en una boda de casualidad y nos hicimos amigos, yo les enseñé como las canciones cuando eran bebés, las del primer EP y fue él el que me insistió mucho en hacer el grupo, entonces bueno, las bodas pueden tener un lado bueno.

¿Conseguís llegar a un equilibrio con las redes sociales, música, trabajo…?
Diana – Es bastante trabajo y carga mental y sobre todo yo creo que es una cosa que no se ve y que no paro de escuchar en grupos que dicen que la cosa de tener un grupo es que la parte divertida es esto y la parte de gestionar es esto otro. Nosotros estamos todo el rato haciendo cosas que no se ven, pero que hay que ir haciendo. Y el tema de las redes sociales también porque es lo que dices tú: que es que si no estás subiendo cosas y no estás ahí presente estás muerto. Entonces pues eso sumado a que todos tenemos nuestros trabajos y encima curro en publi y te podrás imaginar pues lo que es de horror. Nada, que yo tengo la cuenta de Precariada, tal… o sea son un montón de cosas que hay días que yo digo: chicos, no puedo más. Las redes sociales son un arma de doble filo, porque si no fuera por ellas, pues creo que no habríamos llegado a mucha gente para vender entradas, ayuda a democratizar que se conozcan más bandas… o sea, está fenomenal en muchos aspectos. Pero también es horroroso el gestionarlas, la verdad.
¿Cuál de vuestras actuaciones ha sido la que más os ha sorprendido?
Fernando – Yo creo que la Sala El Sol presentando el EP… es verdad que como justo has dicho, veníamos de la Siroco, que la sala pequeña se agotó en tres días, pero bueno, no dejaba de ser una sala más pequeñita. Acababa de salir el EP, tuvimos la suerte de «Adulto funcional», que funncinaba muy bien, nunca mejor dicho, y «Ayuso», pero luego dimos el salto a la Sol sin tener un disco, teniendo un EP y joder, ver que se agotaron las entradas con tiempo y sobre todo lo hemos hablado muchas veces: el subidón que te da cuando oyes a la gente cantar.
Diana – Sí, yo es que con eso es con lo que más flipé. Por ejemplo tenemos una canción que es muy tranquilita, que es «Cinco meses» y cuando yo la estaba cantando estaba escuchando cómo toda la sala la cantaba y se me pusieron a mí misma los pelos de punta en plan de decir: ostras, ¿cómo es posible? Porque yo pensaba que la gente venía por la tontería, por «Adulto funcional» y que de repente «Cinco meses» ellos las estuvieran cantando. Fue muy loco, o sea, yo recuerdo con mucho cariño ese concierto por eso.
Fernando – El Contempopránea también estuvo muy bien.Teníamos dos canciones publicadas, creo. Fue nuestro primer concierto como banda y estuvo genial, muy buena acogida.
Diana – Y además en una plaza del pueblo, había muchísima gente, era la primera vez que tocábamos, yo no sé ni cómo sonó, pero nos lo pasamos increíble. Y la gente también se vino arriba, o sea, fue muy chulo tener como esa respuesta cuando nadie nos conocía.
Tengo muy buen recuerdo de este en verano en el Vértigo, en Jaén. La mayoría no nos conocía, y la acogida fue enorme. Después bajar , todo el mundo luego en el puesto de merchandising. Eso es lo más reconfortante, sobre todo lo que hablábamos de decir: – me he visto aquí completamente identificado con esta canción; – he sido yo… y eso es lo que nos hace mucha ilusión.
¿A qué grupo o artistas os hubiera gustado ver?
Diana – Tengo claro que Amy Winehouse, sí, me hubiese encantado y Fleetwood Mac cuando estaban en su época de echarse miraditas con «Silver Springs». (risas)
Fernando – A los Jam con esa ese toque revival mod que tenían. Y luego me hubiese gustado ver en su momento a The Specials, que es una de mis bandas fetiche, les vi ya antes de hace 10, 12 años, pero haberles visto en los 80 con lo que significó ese movimiento de la ola del ska y demás, me hubiese gustado mucho.
¿Cuál sería vuestra cronología musical?
Diana – Te vas a partir de risa porque no tiene ningún sentido. (risas) O sea, para mí esa etapa es flamenco absoluto porque a mi padre le encantaba y me ponía las canciones de flamenco del mundo: la Camarón de la Isla, «In My Heart»… Luego cuando fui un pelín, con ocho años o así, me obsesioné con «El viaje de Copperpot» de La Oreja de Van Gogh. O sea, porque era ese momento como más música comercial, . Ya cuando fui un pelín más adolescente, me metí mucho en la música británica y estaba con Oasis todo el día. Y ya cuando llegué como a los 20 por ahí, me metí mucho en el soul, por eso Amy Winehouse, Fleetwood Mac… o sea, me metí más como la música en inglés. Y ahora mismo estoy mucho en el indie español, sobre todo. O sea que no fue hace nada, o sea, es un recorrido así gigante de todos los palos.
Fernando – Si hablo de infancia, tengo como tres recuerdos: en el coche o bien Ana Belén, Víctor Manuel, Serrat…
Diana- (risas) ¡ Yo también !
Fernando– Es que a mi madre le gustaba mucho, pero a la vez a mi padre era un aficionado de Led Zeppelin, Chicago, Black Sabbath… digamos de un rock más pesado. Y por otra parte, un hermano mayor que siempre ha sido un friki de Oasis. Entonces yo con seis años solo podía escuchar Oasis porque lo ponía él. Luego ya fui creciendo y sí que pasé mucho al hardcore punk y el punk más acelerado, digamos, que lo sigo manteniendo, que es mi música sigue. Luego con 17, 18 años le pegué, pues el primer disco de Arctic Monkeys y los Strokes. Digamos que mezclaba el hardcore punk español con esa nueva corriente del principio de los 2000, Kaiser Chiefs, Bloc Party.
Diana – Yo también me sumo a eso (risas)
Fernando– Ahora soy mucho más con el tiempo más ecléctico, me refiero: puedo escuchar post hardcore, doom, stoner, indie… mucho indie de guitarras porque me gusta mucho creo que en España hay como una unión ahora en el indie que caben muchas cosas diferentes y está muy bien.
Diana – Tengo que decir también que es verdad que desde que estoy con esta gente haciendo música, escucho más punk que antes. (risas)
¿A qué película o serie de televisión os hubiera gustado ponerle banda sonora?
Fernando – Yo tengo una que me hubiese gustado ponerle banda sonora para que no viesen la serie: Friends. No aguanto Friends. Hubiese hecho todo lo posible para boicotear la serie. (risas)
Diana – Pues yo es que justo el otro día vi Trainspotting otra vez y dije: joder, qué banda sonora más buena tiene esta peli. Entonces, viniéndome arriba, pues si pudiera hacer música así de increíble, pues esa peli.
Fernando – Y a mí un poco fuera de la coña Friends, que es algo que me supera, hay una peli irlandesa que me encanta que se llama The Commitments. Muy basada en ese soul mucho más simple, más directo que me parece que es la película musical de los años 90, porque me encanta la banda sonora, o sea, yo la disfruto y me la puedo ver veces y veces que ya solo por la música merece la pena.
¿En que país o escenario os gustaría tocar?
Fernando – En cuanto a país tenemos una suerte también, ya que no sabemos por qué en Francia se escuchan mucho nuestras canciones, ya hemos tocado en Francia, nos llaman a menudo para tocar. Ahora este verano tocaremos por allí. Entonces, es un lujo enorme que nos llamen de Francia para tocar.
Y en cuanto a festival o escenario, yo diría una cosa sentimental que sería tocar en las fiestas de mi barrio de Madrid, porque es donde he visto a muchas de las bandas con las que he crecido y tocar en las fiestas de Hortaleza sería algo bonito. Y luego en cuanto al festival a mí me haría mucha ilusión festivales pequeños o medianos como el Canela, de ese estilo. Gente que hace cosas diferentes, muy bien hechas, con mucho cariño, sentido, sin solapes.
Diana – ¡Justo!. Es que un poco de acuerdo con Fer, que siempre es como que los festivales grandes, pues obviamente molan y tiene que ser una pasada, pero es que por ejemplo en el Vértigo Festival nos trataron tan bien, fueron tan majos, fue todo tan guachi que ¡viva los festivales pequeños y la gente que los gestiona!.
Fernando – Y luego yo creo que hay un festival dentro del indie que a todos nos hace ilusión, que es el Sonorama, en el indie español.
Diana – Yo es que creo que a mí la Plaza del Trigo ya me vale. Claro, si toco ahí digo: ya está, (risas) .
¿Nos podéis contar una anécdota?
Diana – El primer Contemporánea fue muy gracioso porque Ángel se cargó el suelo del escenario mientras estábamos tocando. O sea, hizo un boquete, yo estaba cantando, él hizo un agujero que te cagas y además hay un vídeo grabado en el que se ve la cara de «la he lidao», se miraron todos, yo no me enteré y estaban todos mientras tocaban intentando guiarme sin que yo me despistara para que no me cayera en el agujero.
Fernando – Pegó un salto una canción, el típico salto con una entrada y casi se va para abajo, casi desaparece. (risas)